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  • Pero cuando un equipo de arqueólogos que trabajaba en Marruecos encontró el esqueleto más complejo del gigantesco carnívoro conocido como Spinosaurus, no solo se confirmó que este dinosaurio era más grande que el terror del Cretácico, el Tyrannosaurus rex, sino que también presentaba adaptaciones evolutivas para nadar: patas planas y cortas, unas fosas nasales que llegaban hasta la mitad del cráneo y una gran densidad ósea, como la de los hipopótamos. (miravalencia.com)