El término encefalopatía significa trastorno o enfermedad del encéfalo. En el uso moderno, se refiere a un síndrome de disfunción cerebral, el cual puede ser causado por múltiples etiologías.[cita requerida] Existen varios tipos de encefalopatías, entre las cuales destacan: Encefalopatía de Hashimoto Encefalopatía por gluten[1]​ Encefalopatía de Lyme Encefalopatías espongiformes transmisibles Encefalopatía espongiforme bovina Encefalopatía hepática Encefalopatía mitocondrial Encefalopatía Traumática Crónica Encefalopatía urémica Encefalopatía de Wernicke Encefalopatía Postanóxica El sello de la encefalopatía es la alteración en el estado mental. Dependiendo del tipo y severidad de la encefalopatía, los síntomas neurológicos más comunes son la pérdida de funciones cognitivas, cambios en la personalidad, falta de concentración y disminución en el nivel de la conciencia. Otros signos incluyen mioclonía, asterixis, nistagmo, convulsiones, temblor y anormalidades ...
Hazell, AS; Todd, KG; Butterworth, RF (1998 Jun). "Mechanisms of neuronal cell death in Wernicke' sencephalopathy". ... Truswell, AS (2000 Jun). "Australian experience with the Wernicke-Korsakoff syndrome".Addiction (Abingdon, England) 95(6): 829- ... Worden, RW; Allen, HM (2006 Mar-Apr). "Wernicke's encephalopathy after gastric bypass that masqueraded as acutepsychosis: a ... "Severe sepsis as an initial presentation in children withWernicke' s encephalopathy: Report of a case and literature review". ...
Las encefalopatías espongiformes transmisibles (EET), también conocidas como enfermedades priónicas, son un grupo de encefalopatías que avanzan progresivamente y que afectan al cerebro y al sistema nervioso de muchos animales, incluyendo a los humanos. De acuerdo con la teoría más aceptada, son transmitidos por priones, aunque existe evidencia que sugiere que las bacterias spiroplasma están involucradas.[1]​ Las encefalopatías espongiformes transmisibles en humanos incluyen:[2]​ Kuru Enfermedad de Creutzfeldt-Jacob Síndrome de Gerstmann-Sträussler-Scheinker Insomnio familiar fatal En animales:[1]​ Encefalopatía espongiforme bovina Enfermedad de desgaste crónico Las capacidades físicas y mentales se deterioran y se forma una miríada de pequeños agujeros que se observan en la corteza cerebral cuando el cerebro es extraído de la autopsia y examinado bajo el microscopio, lo que causa su apariencia como esponja (de ahí el término de espongiforme). Estos desórdenes provocan ...
La encefalopatía espongiforme bovina (también, popularmente, la enfermedad de las vacas locas o enfermedad de la vaca loca) es una enfermedad causada por priones, y que se puede transmitir a los seres humanos a través del consumo de partes de animales infectados, sobre todo tejidos nerviosos.[cita requerida] La encefalopatía espongiforme bovina (EEB) o enfermedad de las vacas locas es una enfermedad que pertenece a una misteriosa familia de enfermedades emparentadas, muy raras en su mayoría. Los primeros casos de animales enfermos se declararon en el Reino Unido en 1986. En 1996 se detectó en el ser humano una nueva enfermedad, una variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, que se relacionó con la epidemia de EEB en el ganado vacuno.[cita requerida] Los síntomas no se observan inmediatamente en el ganado debido al período de incubación extremadamente largo de la enfermedad.[1]​ Se ha observado que algunos bovinos tienen un modo de andar anormal, cambios en el comportamiento, ...
La encefalopatía hepática (EH) es un término médico asignado para describir una anormalidad neuropsiquiátrica causada por toxicidad del cerebro y del sistema nervioso secundario a insuficiencia hepática y/o derivación sanguínea porto-sistémica (por exposición del cerebro a concentraciones elevadas de sustancias tóxicas: sobre todo amoníaco).[1]​Puede ser un trastorno progresivo y crónico o de aparición aguda y es en algunos casos reversible.[2]​ Es posible que ocurra en ausencia de daños hepáticos.[3]​ Basado en la duración y severidad de los trastornos hepáticos, la EH se presenta en dos formas:[4]​ Encefalopatía portal sistémica (EPS), fundamentada en hipertensión portal severa. Falla hepática fulminante (FHF). Esta enfermedad también suele clasificarse en función de su origen o causa:[5]​ La causa específica de la encefalopatía provocada por insuficiencia hepatocelular, son desconocidas.[6]​ Existen diversas teorías en donde al parecer la causa ...
La encefalopatía crónica traumática (antiguamente llamada demencia pugilística o "punch drunk syndrome") es una enfermedad neurodegenerativa, que se produce principalmente por la presencia de lesiones cerebrales traumáticas repetitivas con o sin síntomas,[1]​ incluyendo lesiones concusivas y sub-concusivas.[2]​ Actualmente se ha documentado en atletas que realizan deportes de contacto, como por ejemplo, boxeo, fútbol americano, hockey y practicantes de artes marciales, pero también puede afectar a víctimas de una explosión que sufren los efectos de una onda expansiva.[3]​ Originalmente se denominó demencia pugilística debido a su asociación con el boxeo, porque la frecuencia de esta condición se relacionaba con la duración de la carrera de un boxeador, ya que la enfermedad comienza a manifestarse de 7 a 35 años después del inicio de la carrera.[4]​ Esta patología fue descrita por primera vez por Corsellis en 1973 en una serie de casos de 15 boxeadores retirados.[5]​ ...
La encefalopatía espongiforme familiar asociada a nueva mutación en el gen de la proteína priónica (PrP) es una rarísima enfermedad neurológica priónica hereditaria asociada, como su nombre lo indica, a una nueva mutación en el gen PrP. Fue descubierta en 1996 en una única familia brasileña.[1]​ Esta encefalopatía se diferencia de otras enfermedades priónicas por la velocidad con que progresa la sintomatología, que, como en aquellas, inevitablemente es de pronóstico fatal. Un equipo formado por investigadores de las universidades de Londrina y San Pablo, Brasil y de la Universidad McGill de Montreal, Canadá (los doctores Ricardo Nitrini, Sergio Rosemberg, María Rita Passos-Bueno, Luís S. Teixeira da Silva, Paula Iughetti, María Papadopoulos, Paulo M. Carrilho, Paulo Caramelli, Steffen Albrecht, Mayana Zatz y Andrea LeBlanc) estudiaron en 1996 a una familia brasileña, muchos de cuyos miembros presentaban síntomas parecidos, pero no idénticos a los de otras enfermedades ...