Los conductos semicirculares (o canales semicirculares) son una estructura óseo-piloso-tubular clasificada en algunas fuentes como el órgano del equilibrio y en otras como una especie de organelo linfático asociada al oído medio como un todo, que regula la importante función de mantener el equilibrio dinámico y estático del cuerpo humano en los planos vertical y horizontal de los ejes x, y, z; versus la aceleración angular y líneal respecto del plano situacional.[2]​ Dicha estructura se encuentra en la zona del oído interno asociada íntimamente con el martillo, yunque, estribo, lenticular y espacial. Se denomina conductos semicirculares al órgano del oído interno que junto con el sáculo y utrículo determinan el equilibrio dinámico del cuerpo humano. Son básicamente dos compartimientos, como se mencionaba, uno llamado sáculo y el otro llamado utrículo, y tres tubos óseos huecos llenos de un líquido prístino llamado endolinfa, dispuestos en ángulo recto uno respecto del ...
El término oído interno significa: Parte propiamente sensorial del oído. Consta de utrículo, con los conductos semicirculares, sáculo y caracol. El utrículo, sáculo y conductos semicirculares están relacionados con el sentido del equilibrio y el caracol con el de la audición.
La endolinfa es el líquido contenido en el oído interno contenido en el laberinto membranoso, que está compuesto por el utrículo, el sáculo, los canales semicirculares, el conducto coclear, el saco endolinfático, conducto utriculosacular y el conducto reuniens. En el conducto coclear se encuentra en el espacio delimitado por la membrana basilar y la membrana vestibular o de Reissner, así como por la estría vascular. Tiene un papel muy importante en el sentido del equilibrio, ya que por medio de su interacción con las células especializadas se genera la transducción del movimiento de la endolinfa, generado por su inercia al moverse la cabeza. En el caso de los conductos semicirculares interactúa con una membrana llamada cúpula, en el que se encuentran los estereocilio y los cinicilios de las células ciliadas tipo I y II, en el utrículo y el sáculo (que se diferencian básicamente por su disposición, utrículo horizontal y sáculo vertical) la endolinfa interactúa con la membrana ...
Generalmente se piensa que el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) se produce por pequeñas partículas que se encuentran ubicadas dentro de una parte del oído interno. Uno podría pensar que estas partículas (restos) son como "rocas o piedras en el oído" pero el nombre formal es "otoconia". Estas partículas (piedras) son pequeños cristales de carbonato de calcio derivadas de una estructura del oído interno llamado "utrículo". Si bien el sáculo también contiene otoconias, éstas no son capaces de migrar hacia el sistema de canales (conductos semicirculares). El utrículo puede ser dañado por traumatismos de cráneo, infecciones u otras afecciones del oído interno, o también puede sufrir degeneración asociada al paso de los años. Normalmente las otoconias parecen tener un lento recambio. Estas son posiblemente disueltas naturalmente, así como activamente reabsorbidas por las "células oscuras" del laberinto ...
El oído interno se encuentra situado entre el oído medio y el conducto auditivo interno. Está formado por una serie de canales y cámaras en el hueso temporal que se conocen como laberinto. Hay un laberinto óseo y otro membranoso. En el interior del laberinto membranoso está la endolinfa y entre el óseo y el membranoso, la perilinfa, que son líquidos de composición química característica que se encuentran en cada compartimento del caracol. La porción central o "vestíbulo" del laberinto se une al arrollado en forma de caracol del órgano de audición o "cóclea" y a los anillos de los tres anillos semicirculares. En el vestíbulo yace el "utrículo", sensible a la fuerza de gravedad y a la aceleración, y el "sáculo". Las células en las puntas alargadas de los conductos semicirculares "sienten" la presión del fluido dentro de los conductos a medida que éste tiende a quedarse atrás, debido a su inercia, cuando giramos la cabeza. Dos consecuencias prácticas de la estrecha ...
Debido a su forma (posee 3 conductos semicirculares de cada lado), recibe señales de los 3 planos (frontal, vertical y horizontal). Estos conductos están recubiertos en su interior por receptores especializados (células sensoriales) que poseen cilios (pelos) bañados por un líquido viscoso (endolinfa).. De acuerdo al movimiento y a la posición de la cabeza la endolinfa se mueve, moviéndo los cilios, estimulando los receptores, los cuales generan impulsos nerviosos que llegan hasta el cerebelo y al tronco encefálico con importante influencia de la corteza cerebral. La información se integra y se envían señales que van hacia la médula espinal y de ahí al sistema neuromuscular periférico para adaptar la postura a una nueva condición de equilibrio.. El cerebelo a su vez interviene en el control del tono muscular.. En la postura de zazen la cabeza reposa en equilibrio sobre los hombros, por lo que el sistema vestibular reposa y se armoniza con la posición de equilibrio estable. Al ...
Excavación a ejecutar c/tablestacado y bombeo; 2.790 m de conductos semicirculares de H. Ejecutados in-situ (modelos 10-9 y 5); 1.250 m de H. diámetro variable entre 400 y 100 mm; 275 m. canal descarga revestido de Hº Aº, a cielo abierto, solera 3,50 m, puntal 2,80 m y una longitud de 800 mts.. ...
ABC (Madrid) - 28/12/2007, p. 102 - 102 DEPORTES VIERNES 28 s 12 s 2007 ABC GIMNASIA FÚTBOL AMERICANO FÓRMULA 1 El presidente de la FEG espera igualar en Pekín las dos medallas de Atenas ABC MADRID. El presidente de la Federación Española de Gimnasia (FEG) Anton
El Sistema de Bajantes rectangulares armonizan con todos los estilos arquitectónicos, proporcionando un producto resistente, inoxidable y con...
en términos estrictos, la fruta cristalizada es una fruta confitada con un revestimiento de azúcar granulado. el glaseado es el revestimiento ...