No existe una definición médica específica para "Enciclopedias como Asunto" ya que esta frase parece ser una expresión coloquial o un título en lugar de un término médico. Sin embargo, si nos referimos al término "enciclopedia" desde un punto de vista educativo o del conocimiento, podríamos decir que se trata de una obra de consulta que contiene información sistemática sobre diversas áreas del conocimiento, organizadas alfabética o temáticamente.

Si "Enciclopedias como Asunto" se refiere a un asunto médico en particular, podría interpretarse como el estudio o la investigación de diferentes aspectos relacionados con las enciclopedias médicas, como su historia, desarrollo, contenido, estructura, impacto en la práctica clínica y la educación médica, entre otros.

Sin un contexto más específico, es difícil proporcionar una definición médica precisa de "Enciclopedias como Asunto".

La unión competitiva, en el contexto de la medicina y la cirugía ortopédica, se refiere al proceso de fusionar quirúrgicamente dos huesos adyacentes para convertirlos en uno solo y estabilizarlos. Esto a menudo se realiza después de una fractura complicada o cuando los huesos han sufrido daños significativos debido a una enfermedad como la artritis.

Durante el procedimiento, el cirujano alinea los extremos de los huesos afectados y luego utiliza varillas, clavijas, tornillos o placas para mantenerlos en su lugar mientras sanan. A medida que los huesos se curan, se forma un nuevo tejido óseo en el sitio de la unión, fusionando efectivamente los dos huesos en uno solo.

La unión competitiva puede ser una opción terapéutica cuando otros tratamientos conservadores, como el uso de férulas o yesos, no han proporcionado suficiente estabilidad o alivio del dolor. Sin embargo, este procedimiento también conlleva ciertos riesgos y complicaciones potenciales, como la infección, la falta de fusión ósea (pseudoartrosis) y el daño a los nervios o vasos sanguíneos circundantes.

Después de la cirugía, es importante seguir un riguroso programa de rehabilitación para ayudar a fortalecer los músculos alrededor del sitio de la unión y mejorar la movilidad y la función general.

La relación dosis-respuesta a drogas es un concepto fundamental en farmacología que describe la magnitud de la respuesta de un organismo a diferentes dosis de una sustancia química, como un fármaco. La relación entre la dosis administrada y la respuesta biológica puede variar según el individuo, la vía de administración del fármaco, el tiempo de exposición y otros factores.

En general, a medida que aumenta la dosis de un fármaco, también lo hace su efecto sobre el organismo. Sin embargo, este efecto no siempre es lineal y puede alcanzar un punto máximo más allá del cual no se produce un aumento adicional en la respuesta, incluso con dosis más altas (plateau). Por otro lado, dosis muy bajas pueden no producir ningún efecto detectable.

La relación dosis-respuesta a drogas puede ser cuantificada mediante diferentes métodos experimentales, como estudios clínicos controlados o ensayos en animales. Estos estudios permiten determinar la dosis mínima efectiva (la dosis más baja que produce un efecto deseado), la dosis máxima tolerada (la dosis más alta que se puede administrar sin causar daño) y el rango terapéutico (el intervalo de dosis entre la dosis mínima efectiva y la dosis máxima tolerada).

La relación dosis-respuesta a drogas es importante en la práctica clínica porque permite a los médicos determinar la dosis óptima de un fármaco para lograr el efecto deseado con un mínimo riesgo de efectos adversos. Además, esta relación puede ser utilizada en la investigación farmacológica para desarrollar nuevos fármacos y mejorar los existentes.

Los antagonistas nicotínicos son un tipo de fármacos que bloquean la acción de la nicotina en los receptores nicotínicos del cuerpo. Los receptores nicotínicos son proteínas transmembrana que se encuentran en el sistema nervioso y otras partes del cuerpo, y desempeñan un papel importante en la transmisión de señales nerviosas.

La nicotina, que se encuentra en los cigarrillos y otros productos de tabaco, se une a estos receptores y produce una variedad de efectos fisiológicos, incluyendo la estimulación del sistema nervioso central y la liberación de neurotransmisores. Los antagonistas nicotínicos bloquean la unión de la nicotina a estos receptores, impidiendo así que la nicotina produzca sus efectos.

Los antagonistas nicotínicos se utilizan en el tratamiento de diversas condiciones médicas, incluyendo la enfermedad de Parkinson, la esquizofrenia y los trastornos de ansiedad. También se están investigando como posibles tratamientos para la adicción al tabaco. Algunos ejemplos de antagonistas nicotínicos incluyen la mecamilamina, la trimetaprim y la cimetidina.

Los antagonistas de aminoácidos excitadores son sustancias que bloquean la acción de los neurotransmisores excitatorios, como el glutamato y el aspartato, en el sistema nervioso central. Estos compuestos se unen a los receptores de aminoácidos excitadores en las neuronas, evitando que los neurotransmisores excitatorios se adhieran y estimulen la actividad neuronal.

Existen diferentes tipos de antagonistas de aminoácidos excitadores, entre ellos destacan:

1. Antagonistas del receptor NMDA (N-metil-D-aspartato): Estos compuestos bloquean la acción del glutamato en los receptores NMDA, que están involucrados en procesos de aprendizaje y memoria. Un ejemplo es el ketamina, un anestésico disociativo que también se utiliza como tratamiento para el dolor crónico y el trastorno por estrés postraumático.
2. Antagonistas del receptor AMPA (α-amino-3-hidroxi-5-metil-4-isoxazolpropiónico): Estos compuestos bloquean la acción del glutamato en los receptores AMPA, que están involucrados en la transmisión rápida de señales entre neuronas. Un ejemplo es el perampanel, un anticonvulsivo utilizado para tratar la epilepsia.
3. Antagonistas del receptor kainato: Estos compuestos bloquean la acción del glutamato en los receptores kainato, que están involucrados en la excitabilidad neuronal y la neurotransmisión. Un ejemplo es el ACET (acido 2-amino-3-(5-metil-3-oxo-1,2-oxazol-4-il)propanoico), un agonista selectivo de los receptores kainato utilizado en la investigación científica.

Los antagonistas de los receptores glutamatérgicos se han estudiado como posibles tratamientos para una variedad de condiciones, incluyendo la enfermedad de Alzheimer, la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la adicción a las drogas. Sin embargo, su uso clínico está limitado por los efectos secundarios adversos, como la disfunción cognitiva y la sedación.

En resumen, los antagonistas de los receptores glutamatérgicos son compuestos que bloquean la acción del neurotransmisor glutamato en los receptores correspondientes. Se han estudiado como posibles tratamientos para una variedad de condiciones, pero su uso clínico está limitado por los efectos secundarios adversos. Los antagonistas de los receptores AMPA y kainato se utilizan en el tratamiento de la epilepsia, mientras que los antagonistas del receptor NMDA se utilizan en el tratamiento del alcoholismo y la intoxicación por monóxido de carbono.

Los antagonistas del receptor purinérgico P2 son un tipo de fármacos que bloquean la acción de los ligandos (como el ATP y otros nucleótidos) en los receptores purinérgicos P2. Existen varios subtipos de receptores P2, como P2X y P2Y, y cada uno de ellos puede ser bloqueado por diferentes antagonistas selectivos.

Estos fármacos se utilizan en el tratamiento de diversas patologías, como la enfermedad de Parkinson, la isquemia miocardia, la hipertensión arterial y la fibrosis pulmonar, entre otras. Su mecanismo de acción consiste en inhibir la activación de los receptores P2, lo que produce una disminución de la respuesta fisiológica a los ligandos endógenos.

Algunos ejemplos de antagonistas del receptor purinérgico P2 incluyen la suraminasa, la PPADS (piridoxalfosfato-6-azopurina), la A-317491 y la A-804598. Estos fármacos se encuentran en fase de investigación clínica o preclínica, y su uso terapéutico aún no está ampliamente establecido.

En la medicina, los "sitios de unión" se refieren a las regiones específicas en las moléculas donde ocurre el proceso de unión, interacción o enlace entre dos or más moléculas o iones. Estos sitios son cruciales en varias funciones biológicas, como la formación de enlaces químicos durante reacciones enzimáticas, la unión de fármacos a sus respectivos receptores moleculares, la interacción antígeno-anticuerpo en el sistema inmunológico, entre otros.

La estructura y propiedades químicas de los sitios de unión determinan su especificidad y afinidad para las moléculas que se unen a ellos. Por ejemplo, en el caso de las enzimas, los sitios de unión son las regiones donde las moléculas substrato se unen y son procesadas por la enzima. Del mismo modo, en farmacología, los fármacos ejercen sus efectos terapéuticos al unirse a sitios de unión específicos en las proteínas diana o receptores celulares.

La identificación y el estudio de los sitios de unión son importantes en la investigación médica y biológica, ya que proporcionan información valiosa sobre los mecanismos moleculares involucrados en diversas funciones celulares y procesos patológicos. Esto puede ayudar al desarrollo de nuevos fármacos y terapias más eficaces, así como a una mejor comprensión de las interacciones moleculares que subyacen en varias enfermedades.