Las infecciones fúngicas del sistema nervioso central (SNC) se refieren a invasiones patógenas por hongos en el tejido cerebral, las meninges (membranas que rodean el cerebro y la médula espinal), o el líquido cefalorraquídeo (LCR). Estas infecciones pueden variar desde mild a severas e incluso potencialmente letales.

Existen tres categorías principales de hongos que causan infecciones en humanos: los mohos, las levaduras y los hongos dimórficos (que pueden existir en forma de levadura y moho). Los hongos que más comúnmente afectan el SNC incluyen Cryptococcus neoformans, Coccidioides immitis/posadasii, Histoplasma capsulatum y Candida spp.

La infección por Cryptococcus neoformans, también conocida como cryptococosis, es una de las infecciones fúngicas del SNC más comunes y a menudo se asocia con enfermedades debilitantes subyacentes, como el VIH/SIDA. Los síntomas pueden incluir dolor de cabeza, náuseas, vómitos, confusión, convulsiones e incluso coma.

La coccidioidomicosis, causada por Coccidioides immitis/posadasii, es endémica en el suroeste de los Estados Unidos y partes de América Central y del Sur. La infección generalmente se adquiere al inhalar esporas del hongo del suelo. Aproximadamente el 10-50% de las personas infectadas desarrollan una enfermedad sistémica, que puede incluir meningitis coccidioidomicótica.

La histoplasmosis, causada por Histoplasma capsulatum, es otra micosis endémica común en los Estados Unidos y partes de América Central y del Sur. La infección generalmente se adquiere al inhalar esporas del hongo del suelo. En casos raros, la histoplasmosis puede diseminarse y causar meningitis.

El tratamiento de las infecciones fúngicas del SNC depende de la gravedad de la enfermedad y de la especie fúngica involucrada. Los antifúngicos, como el anfotericina B y los azoles (como el fluconazol), se utilizan comúnmente para tratar estas infecciones. En algunos casos, la cirugía puede ser necesaria para aliviar la presión intracraneal o eliminar el foco de infección.

La prevención es clave en el manejo de las infecciones fúngicas del SNC. Las personas con enfermedades debilitantes subyacentes, como el VIH/SIDA, deben evitar exponerse a suelos contaminados y áreas con alto riesgo de exposición a hongos. El uso de equipos de protección personal, como máscaras y guantes, puede ayudar a reducir el riesgo de infección. La vacunación contra la histoplasmosis también está disponible en algunas áreas con alto riesgo de exposición al hongo.

En resumen, las infecciones fúngicas del SNC son una causa importante de morbilidad y mortalidad en personas con enfermedades debilitantes subyacentes. El diagnóstico y el tratamiento oportunos son esenciales para prevenir complicaciones graves y mejorar los resultados clínicos. La prevención sigue siendo la mejor estrategia para reducir el riesgo de infección y mejorar la salud pública en general.