La enucleación ocular es un procedimiento quirúrgico en el que todo el contenido del globo ocular se extrae, pero el músculo extraocular y la membrana externa del ojo (esclerótica y conjuntiva) se dejan intactos. Esta cirugía se realiza generalmente para tratar cánceres oculares avanzados, como el retinoblastoma, donde existe un riesgo de que el cáncer se disemine a otras partes del cuerpo. También puede ser considerada en casos raros de traumatismos graves en los que el ojo no puede ser salvado. Después de la cirugía, se coloca un implante ocular dentro de la cavidad para ayudar a mantener la forma y apariencia normales del ojo y la movilidad ocular limitada puede ser restaurada mediante la reparación de los músculos extraoculares.

El ojo, también conocido como glóbulo ocular, es el órgano sensorial responsable de la recepción y procesamiento de estímulos visuales en humanos y animales. Se compone de varias partes que trabajan juntas para permitir la visión:

1. La córnea: es la parte transparente y externa del ojo que protege el interior y ayuda a enfocar la luz.
2. El iris: es el anillo de color alrededor de la pupila que regula la cantidad de luz que entra en el ojo, dilatándose o contraiéndose.
3. La pupila: es la abertura negra en el centro del iris a través de la cual la luz entra en el ojo.
4. El cristalino: es una lente biconvexa situada detrás de la pupila que ayuda a enfocar la luz en la retina.
5. La retina: es la membrana interna del ojo donde se encuentran los fotorreceptores (conos y bastones) que convierten la luz en impulsos nerviosos.
6. El nervio óptico: es el haz de fibras nerviosas que transmite los impulsos nerviosos desde la retina al cerebro, donde se interpretan como imágenes visuales.
7. El humor acuoso y el humor vítreo: son líquidos claros que llenan diferentes partes del ojo y ayudan a mantener su forma y función.

La salud ocular es fundamental para una buena visión y calidad de vida, por lo que es importante someterse a exámenes oftalmológicos regulares y proteger los ojos de lesiones y enfermedades.

Un ojo artificial, también conocido como prótesis ocular, es un dispositivo médico utilizado para reemplazar un ojo que ha sido perdido o extraído quirúrgicamente. Está diseñado para parecerse a un ojo natural y se coloca en el orbital del ojo para restaurar la apariencia estética de la cavidad orbitaria y, en algunos casos, proporcionar algún grado de función visual limitada.

Los ojos artificiales generalmente están hechos de materiales biocompatibles como el cristal, la acrílico o el polimetilmetacrilato (PMMA). El proceso de adaptación y ajuste del ojo artificial implica una serie de visitas al oftalmólogo y al optometrista para garantizar un ajuste cómodo y estético. Aunque los ojos artificiales no pueden proporcionar la misma gama de funciones que un ojo natural, pueden ayudar a mejorar significativamente la calidad de vida de las personas que han perdido un ojo.

La evisceración ocular es un procedimiento quirúrgico en oftalmología donde se extirpa el contenido intraocular (incluyendo el cristalino, la córnea posterior, el iris, la coroides y la retina) del globo ocular, pero se preserva la esclerótica y las estructuras adyacentes. Esto a menudo se realiza en casos de infecciones graves, traumatismos o enfermedades oculares desfigurantes donde la extracción completa del globo ocular (enucleación) no es necesaria pero el ojo necesita ser reconstruido. Después de la cirugía, se puede colocar un implante para ayudar a mantener la forma del ojo y obtener una apariencia más normal. La decisión de realizar una evisceración en lugar de una enucleación depende de varios factores, como el tipo y gravedad de la enfermedad o lesión ocular, las preferencias del paciente y el juicio clínico del médico.